Vínculos que cuidan: Envejecimiento activo, saludable y soledad acompañada en Polígono Sur (Sevilla)
El proyecto «Vínculos que Cuidan» busca promover el envejecimiento activo y saludable de personas mayores en la barriada de La Oliva, en el Polígono Sur de Sevilla, una zona vulnerable socialmente. Su objetivo principal es combatir la soledad no deseada creando vínculos emocionales duraderos y mejorando el bienestar físico, emocional y social de las personas mayores en la comunidad.
El proyecto se organiza en dos líneas de intervención:
- Atención Individual Domiciliaria: Acompañamiento emocional y práctico a 40 personas mayores con barreras arquitectónicas en sus viviendas, a través de visitas personalizadas realizadas por voluntarios, con el objetivo de reducir el aislamiento social.
- Intervención Grupal Preventiva: Talleres para 60 personas mayores que mejoren sus habilidades sociales, cognitivas y emocionales, previniendo el deterioro cognitivo y fomentando la creación de vínculos afectivos.
El proyecto promueve la participación activa de los mayores, ayudándolos a gestionar su autonomía y prevenir los efectos negativos de la soledad. A través de una metodología integral, se abordarán diversas dimensiones del bienestar y los beneficiarios serán protagonistas de su propio proceso de mejora.
El trabajo en red es crucial, con colaboración entre las entidades sociales del Polígono Sur, para optimizar recursos y maximizar el impacto. La coordinación entre los Servicios Sociales Comunitarios, centros de salud y asociaciones locales garantizará que el proyecto llegue a las personas más vulnerables.
Se espera que el impacto incluya una mejora en la calidad de vida, mayor integración social y una reducción del aislamiento en el Polígono Sur, creando un entorno inclusivo y resiliente para las futuras generaciones.
Objetivo General: implantar un modelo de envejecimiento activo y saludable, que favorezca la inclusión social de las personas mayores del Polígono Sur, e intervenir con las que sientan soledad no deseada, capacitándolas para que gestionen y prevengan sus consecuencias negativas.
A continuación se enumeran los objetivos específicos
Fortalecer las competencias relacionales mediante intervenciones grupales de apoyo y educativas de entrenamiento sociocognitivo y en habilidades sociales.
Reducir la soledad no deseada en personas mayores mediante intervenciones emocionales, acompañamiento personalizado y acceso a recursos comunitarios que favorezcan la creación de vínculos y su inclusión social.
Fomentar vínculos emocionales duraderos entre personas mayores mediante entornos seguros que favorezcan la socialización, la confianza y el apoyo mutuo.
Mejorar su autoestima, al sentirse útiles para las demás personas que están en su misma situación.
Crear espacios para que los mayores puedan participar de manera activa.
Recoger y actualizar la información relativa a las acciones llevadas a cabo sobre la soledad no deseada, personas atendidas, creando un conjunto de datos de actividad que permita conocer la dimensión de esta realidad en la ciudad de Sevilla.
Evaluar las diferentes acciones emprendidas, tanto en sus aspectos de actividad como de resultado e impacto.
la barriada de La Oliva, una de las Áreas de Transformación Social (ZTS) oficialmente reconocidas en
Andalucía.
Perfil sociodemográfico principal: Se trata de personas en situación de jubilación o inactividad laboral
prolongada, con ingresos limitados, dependientes casi exclusivamente de pensiones no contributivas o
mínimas contributivas. El nivel educativo es mayoritariamente bajo, con una proporción significativa de
personas con estudios primarios incompletos o analfabetismo funcional. En su mayoría viven en
viviendas no adaptadas, muchas veces en pisos sin ascensor o con barreras arquitectónicas, y no
disponen de vehículos propios, lo que limita aún más su movilidad y acceso a recursos.
Características y complejidad de las vulnerabilidades:
– Soledad no deseada y aislamiento social: muchas de estas personas viven solas tras enviudar o por la
migración de sus hijos, y presentan una escasa red de apoyo.
– Desigualdad económica estructural: El bajo poder adquisitivo condiciona su acceso al ocio, la salud
mental, la cultura o a actividades que estimulen el bienestar.
– Deterioro emocional y psicológico: Se observan síntomas frecuentes de ansiedad, tristeza crónica,
depresión leve o desmotivación vital, acentuados por la falta de vínculos afectivos.
– Género y edad: Las mujeres mayores de 65 años presentan vulnerabilidades específicas, como haber
vivido situaciones de violencia o dependencia económica a lo largo de su vida, lo que influye en su
autoestima y autonomía.
– Baja participación comunitaria: Hay desconfianza hacia los recursos institucionales o desconocimiento
sobre su existencia, además de un tejido asociativo débil y fragmentado en la zona.
– Problemas físicos: Muchas personas presentan dificultades de movilidad, enfermedades crónicas o
deterioro cognitivo leve no diagnosticado, que reducen aún más su participación social.
El resultado esperado en los beneficiarios es dotarlos de las destrezas específicas para mejorar sus
relaciones sociales diarias, capacitarlos en su autonomía y desarrollo personal, que adquieran
competencias básicas para afrontar situaciones que la vida va planteando. Garantizar relaciones de
apoyo y vínculos que faciliten la satisfacción de necesidades básicas del ser humano tanto en aspectos
físicos, cognitivos y sociales. Potenciar las habilidades sociales y de comunicación para saber expresar
deseos, sentimientos, opiniones y actitudes de forma adecuada, mejoran el envejecimiento activo del
mayor.
La población destinataria, las personas mayores, debido a su heterogeneidad, presentan distintas
situaciones multifactoriales, por lo tanto, trabajaremos con múltiples estrategias, de manera individual,
grupal, comunitaria, desde la sensibilización, detección e intervención. Toda esta intervención, no sólo
tiene fines correctivos, sino que también pueden ser preventivos y de tratamiento sobre este colectivo.
La metodología de trabajo integral estará sustentada en dos pilares: intervención personalizado y sesiones grupales.
Se desarrollarán actuaciones que contemplan a las personas en sus diversos ámbitos de actuación (social, familiar, comunitaria), previa detección de situaciones de vulnerabilidad que inciden en la perpetuación de la exclusión social (género, cultura, etnia, residencia, identidad, discapacidad)
El trabajo en red junto con SSSS Comunitarios y las entidades sociales será el eje principal para llegar al máximo de personas mayores para que puedan ser beneficiarias del presente proyecto.
Se incorporará la perspectiva de género actuando sobre aquellos factores que incrementan el nivel de vulnerabilidad de las mujeres del barrio, incrementando el número de mujeres atendidas, acompañándolas en la consecución de sus objetivos y empoderándolas a través del conocimiento y acceso a los diversos recursos para evitar el aislamiento y mejorando así su calidad de vida.
El proyecto “Vínculos que Cuidan” se concibe como parte de un proceso comunitario de transformación
social en el barrio de La Oliva (Polígono Sur de Sevilla), que pretende fortalecer la capacidad del territorio
para generar redes de cuidado y apoyo mutuo que perduren en el tiempo.
El proyecto se inserta en un modelo de acción comunitaria basado en:
– Colaboración intersectorial. Participarán y se buscará la coordinación con:
Centros de salud del Polígono Sur.
Servicios sociales comunitarios.
Bibliotecas y centros cívicos municipales.
Parroquias y entidades vecinales del barrio.
Asociaciones de personas mayores y voluntariado local.
Grupos de cuidados y redes vecinales informales.
– Escucha activa y construcción conjunta.
Se desarrollarán espacios de diálogo vecinal donde las personas mayores participen en la definición de
necesidades, actividades y mejoras del proyecto.
La programación de dinámicas grupales y redes de apoyo surgirá, en parte, de lo expresado por los
propios participantes.
Se utilizarán metodologías participativas como mapas de recursos del barrio, asambleas comunitarias,
grupos de reflexión y propuestas de mejora desde las propias personas mayores.
– Corresponsabilidad
Se fomentará que los mayores no sean solo receptores, sino también agentes transformadores del
territorio, implicándose como mentores, dinamizadores o anfitriones en espacios del proyecto.
Los voluntarios del barrio serán formados para acompañar en la intervención domiciliaria y dinamizar
las sesiones grupales, generando una red intergeneracional e interdependiente.
La entidad promotora del proyecto lidera este proceso comunitario en La Oliva, impulsando conexiones
entre agentes del territorio y actuando como nodo de coordinación entre lo institucional, lo asociativo y
lo informal. La entidad:
– Convoca a los distintos actores sociales del barrio.
– Genera alianzas estables y de mutuo apoyo.
– Articula iniciativas complementarias para una estrategia territorial conjunta contra la soledad.
– Evalúa de forma participada el impacto social del proyecto en el barrio.
Carmen María Sillas Rubiño y Noelia Butrón Muñoz: vinculosquecuidan@aflaoliva.es
Para más información: 683 462 131







