CONCHA CORAZÓN DE POLÍGONO SUR
En este periodo de confinamiento ha resurgido un movimiento social de querer ayudar a los demás, entre otras cosas, porque nos estamos dando cuenta de que juntos somos más fuertes.
Aunque estamos realizando la cuarentena, encerrados en nuestras casas, el mundo exterior está al alcance de compartir muchas experiencias ya sea, vía online o realizando trabajos que ayuden a los demás, como es el caso de coser mascarillas. Y este, es el inicio de nuestra historia también, porque…
Concha cose mascarillas con el hilo de la solidaridad y el tesón del trabajo voluntario. Concha, 7 nietos y 4 hijos, gran amiga de sus amigos, un corazón de oro. Está cosiendo mascarillas con el sacrificio de su tiempo, el esfuerzo de sus manos y sus ojos, y la solidaridad de su corazón. Le faltan horas al día, está cosiendo por encima de sus posibilidades, su «Refrey» va a revienta calderas, lo hace sin pensar porque quiere hacer cuantas más mejor. Afortunadamente, su familia, la cuida mucho porque, para cuidar a otros, hay que cuidarse también.
Concha, vivió en el Polígono Sur durante 12 años, pero lleva toda la vida vinculada con su vecindario a través de su carnicería situada en Las Tres Mil Viviendas. No puede hablar sin emocionarse cuando nos cuenta lo que siente en cada puntada de este trabajo artesano con el que se van a proteger muchas personas.
Desde que empezó esta triste situación sentía la necesidad de buscar cómo podía ayudar, quería contribuir con su granito de arena. Y lo hizo. Un granito de una «montaña» que cada vez se va haciendo más grande con el esfuerzo de todas y todos los voluntarios. Está muy motivada.
Mascarillas que salvan vidas. No son las profesionales pero en este momento servirán mientras llega el material homologado. Es una gran responsabilidad.
Hay muchas «Conchas» en nuestro entorno, vecinas y vecinos, que con sus actos nos inspiran y, en este momento, aún más. A ellas y ellos, como a Concha queremos darles desde AFO el mayor de nuestros aplausos.
¡Gracias!









